martes, 4 de abril de 2023

Hueso coxal

El hueso coxal definitivo es el hueso grande y plano de la pelvis que está formado por la fusión de tres huesos primarios (ilion, isquion y pubis), proceso que tiene lugar al final de la adolescencia. Cada uno de estos tres huesos se forma a partir de su propio centro primario de osificación; más tarde aparecen cinco centros secundarios de osificación.

Radiografía anteroposterior de las caderas de un lactante que muestra las tres partes de los coxales (ilion, isquion y pubis) incompletamente osificadas.

Al nacer, los tres huesos primarios están unidos por cartílago hialino; en los niños, la osificación es incompleta, y en la pubertad los tres huesos están todavía separados por un cartílago trirradiado, en forma de Y, centrado en el acetábulo, aunque las dos porciones de las ramas isquiopubianas se fusionan hacia los 9 años.

Hueso coxal derecho de un muchacho de 13 años que muestra el cartílago trirradiado en forma de Y. 

Ilion

El ilion, la parte de mayor tamaño del hueso coxal, contribuye a la porción superior del acetábulo. El ilion consta de porciones gruesas mediales (columnas) para soportar el peso y porciones posterolaterales delgadas, con forma de ala, que se denominan alas del ilion y que proporcionan superficies amplias para la inserción carnosa muscular.

El cuerpo del ilion se une al pubis y al isquion para formar el acetábulo. Anteriormente presenta las espinas ilíacas anterior superior y anterior inferior, donde se insertan ligamentos y tendones de músculos del miembro inferior.

A partir de la espina ilíaca anterior superior (EIAS) se extiende posteriormente el borde superior, grueso y curvado, del ala del ilion, la cresta ilíaca, que termina en la espina ilíaca posterior superior (EIPS). Unos 5 cm o 6 cm por detrás de la EIAS se encuentra una prominencia en el labio externo de la cresta, el tubérculo ilíaco. La espina ilíaca posterior inferior señala el extremo superior de la incisura isquiática mayor. 

La cara lateral del ala del ilion presenta tres líneas curvas rugosas (las líneas glúteas posterior, anterior e inferior), que señalan las inserciones proximales de los tres grandes músculos glúteos. Medialmente, cada una de las alas tiene una depresión, grande y lisa, denominada fosa ilíaca, lugar de la inserción proximal del músculo ilíaco.

Isquion

El isquion forma la parte posteroinferior del hueso coxal. La porción superior del cuerpo del isquion se une al pubis y al ilion, formando la cara posteroinferior del acetábulo. La rama del isquion se une a la rama inferior del pubis para formar la rama isquiopubiana, que constituye el límite inferomedial del foramen (agujero) obturado. El borde posterior del isquion forma el margen inferior de una profunda indentación denominada incisura isquiática mayor. La espina isquiática, grande y triangular, del margen inferior de esta incisura, es un punto de inserción ligamentosa. Esta clara demarcación separa la incisura isquiática mayor de una indentación más pequeña, redondeada, de superficie lisa y localización más inferior, denominada incisura isquiática menor. Esta incisura actúa a modo de tróclea o polea para un músculo que emerge de la pelvis ósea. La proyección ósea rugosa en la unión del extremo inferior del cuerpo del isquion y su rama es la gran tuberosidad isquiática. El peso del cuerpo descansa sobre esta tuberosidad cuando la persona está sentada, y es el lugar de inserción tendinosa proximal de músculos de la región posterior del muslo.

Pubis

El pubis forma la parte anteromedial del hueso coxal, contribuyendo a la parte anterior del acetábulo, y proporciona inserción proximal a músculos de la región medial del muslo. Se divide en un cuerpo, aplanado y de localización medial, y en ramas superior e inferior, que se proyectan lateralmente desde el cuerpo. 

Medialmente, la cara sinfisaria del cuerpo del pubis se articula con la cara correspondiente del cuerpo de su homólogo contralateral, a través de la sínfisis del pubis. El borde anterosuperior de ambos cuerpos unidos y la sínfisis forman la cresta del pubis, donde se insertan músculos abdominales.

Los tubérculos del pubis, pequeñas proyecciones en los extremos laterales de esta cresta, son importantes relieves óseos de las regiones inguinales. En el tubérculo se inserta la porción principal del ligamento inguinal y, por lo tanto, es un punto de inserción muscular indirecta. El borde posterior de la rama superior del pubis presenta un reborde elevado y agudo, el pecten del pubis, que forma parte de la abertura superior de la pelvis.

Foramen obturado

El foramen obturado es una gran abertura, oval o irregularmente triangular, en el hueso coxal, que está limitada por el pubis, el isquion y sus ramas. Salvo por una pequeña vía de paso para el nervio y los vasos obturadores (el conducto obturador), el foramen obturado está cerrado por una membrana delgada y resistente, la membrana obturatriz. La presencia del foramen minimiza la masa ósea (peso), mientras que su cierre por la membrana obturatriz sigue proporcionando una amplia superficie a ambos lados para la inserción muscular. 

Acetábulo 

El acetábulo es la gran cavidad en forma de copa que se encuentra sobre la cara lateral del hueso coxal, y que se articula con la cabeza del fémur para formar la articulación coxal (coxofemoral). Los tres huesos que forman el hueso coxal contribuyen a la formación del acetábulo. El borde inferior del acetábulo está incompleto en la incisura acetabular, que hace que la fosa parezca una copa que ha perdido un fragmento de su labio. La depresión rugosa en el suelo del acetábulo que se extiende superiormente desde la incisura acetabular es la fosa acetabular. Ambas crean un déficit en la carilla semilunar del acetábulo, superficie articular que acoge la cabeza del fémur. 

lunes, 3 de abril de 2023

Patela (rótula)

Es un hueso sesamoideo, el mayor del cuerpo, se forma en el tendón del músculo cuádriceps femoral después del nacimiento. Este hueso triangular se localiza anterior a la superficie patelar del fémur con la cual se articula. 

Características: 

La superficie anterior, subcutánea, de la patela es convexa. La base (borde superior) es gruesa y se inclina hacia anterior e inferior para continuarse con los bordes lateral y medial del hueso, los que convergen en el vértice de la patela. 

La superficie posterior (articular) es lisa y cubierta por una gruesa capa de cartílago articular, y se encuentra dividida por una cresta vertical en una superficie medial más estrecha y otra lateral más ancha. 

La cresta y la tracción equilibrada de los músculos vastos mantienen centrado el hueso en la superficie patelar del fémur, lo que constituye una ventaja mecánica para el cuádriceps femoral en la extensión de la rodilla.


Tibia y fíbula (peroné)

La tibia y la fíbula son los huesos de la pierna.

La tibia se articula con los cóndilos femorales superiormente y con el talus inferiormente, y al hacerlo transmite el peso corporal. 

La fíbula actúa como lugar de inserción muscular y para la estabilidad de la articulación talocrural. 

Los cuerpos de la tibia y la fíbula están conectados por una densa membrana interósea compuesta por potentes fibras oblicuas que descienden de la tibia a la fíbula.


TIBIA 

Localizada en el lado anteromedial de la pierna, casi paralela a la fíbula, la tibia es el segundo hueso de mayor tamaño del cuerpo. Se ensancha hacia fuera en ambos extremos, con el fin de dar una mayor superficie para la articulación y la transferencia del peso. 

El extremo proximal se ensancha para formar los cóndilos medial y lateral, que sobresalen por encima del cuerpo medial, lateral y posteriormente, formando una cara articular superior, o meseta tibial, relativamente plana. Esta meseta consta de dos caras articulares lisas:

  • La medial; ligeramente cóncava.
  • La lateral; ligeramente convexa.

Que se articulan con los grandes cóndilos femorales. Las caras articulares están separadas por la eminencia intercondílea, formada por dos tubérculos intercondíleos (medial y lateral) flanqueados por áreas intercondíleas anterior y posterior, relativamente rugosas.

Los tubérculos encajan en la fosa intercondílea entre los cóndilos del fémur. En las áreas y tubérculos intercondíleos se insertan los meniscos y los principales ligamentos de la rodilla, que mantienen juntos el fémur y la tibia, manteniendo el contacto entre sus caras articulares. 

La cara anterolateral del cóndilo lateral de la tibia muestra un tubérculo anterolateral de la tibia (tubérculo de Gerdy), inferior a la cara articular, que sirve de inserción distal a un denso engrosamiento de la fascia que cubre la cara lateral del muslo, añadiendo estabilidad a la articulación de la rodilla. El cóndilo lateral también presenta una cara articular fibular posterolateralmente, en su parte inferior, para la cabeza de la fíbula. 

El cuerpo de la tibia muestra una disposición verdaderamente vertical dentro de la pierna, y presenta una sección transversal algo triangular. 

Tiene tres caras y bordes: medial, lateral/interóseo y posterior. 

El borde anterior de la tibia es el más sobresaliente. Este borde y la cara medial adyacente son subcutáneos en toda su longitud, y constituyen lo que suele conocerse como "espinilla"; su cubierta perióstica y la piel que la cubre son muy propensas a la aparición de hematomas. En el extremo superior del borde anterior, la tuberosidad de la tibia, ancha y apaisada, es el lugar para la inserción distal del ligamento patelar, que se extiende entre el borde inferior de la patela y la tuberosidad de la tibia. El cuerpo de la tibia es más delgado en la unión de sus tercios medio y distal. 

El extremo distal de la tibia es más pequeño que el proximal, ensanchándose sólo medialmente; la expansión medial se extiende inferior al resto del cuerpo, formando el maléolo medial. La cara inferior del cuerpo y la cara lateral del maléolo medial se articulan con el talus, y están cubiertas por cartílago articular. 

El borde interóseo de la tibia es agudo allí donde se inserta la membrana interósea, que une los dos huesos de la pierna. Inferiormente, el borde agudo se sustituye por un surco, la incisura fibular, que aloja y proporciona inserción fibrosa al extremo distal de la fíbula. 

En la cara posterior de la porción proximal del cuerpo de la tibia existe una cresta rugosa y diagonal, denominada línea del sóleo, que discurre inferior y medialmente hasta el borde medial. La línea se forma en relación con el origen aponeurótico del músculo sóleo, aproximadamente a un tercio de su ruta descendente por el cuerpo del hueso. Inmediatamente distal a la línea del sóleo hay un surco vascular dirigido oblicuamente, que conduce a un gran foramen nutricio, por el cual pasa la principal arteria que irriga el extremo proximal del hueso y su médula. Desde este foramen, el conducto nutricio discurre inferiormente por la tibia antes de desembocar en el interior de la cavidad medular.

FÍBULA (PERONÉ) 

La delgada fíbula se sitúa posterolateral a la tibia, a la cual está firmemente unido por la sindesmosis tibiofibular, que incluye la membrana interósea. La fíbula no interviene en el soporte del peso corporal. Su función principal es servir de inserción muscular, proporcionando inserción distal a un músculo e inserción proximal a ocho. 

Las fibras de la sindesmosis tibiofibular están dispuestas para resistir la tracción neta resultante de la fíbula hacia abajo. 

El extremo distal aumenta de tamaño y se prolonga lateralmente e inferiormente, formando el maléolo lateral. Los maléolos constituyen las paredes laterales de un encaje rectangular (mortaja), que es el componente superior de la articulación talocrural, y en ellos se insertan los ligamentos que estabilizan la articulación. El maléolo lateral sobresale más y es más posterior que el maléolo medial, y se extiende aproximadamente 1 cm más distalmente.

El extremo proximal de la fíbula consta de una cabeza aumentada de tamaño, superior a un cuello pequeño. La cabeza tiene un vértice puntiagudo. La cabeza de la fíbula se articula con la cara fibular de la parte inferior, posterolateral, del cóndilo lateral de la tibia. 

El cuerpo de la fíbula está retorcido y marcado por los lugares de inserción muscular. Al igual que el cuerpo de la tibia, tiene una sección transversal triangular y presenta tres bordes (anterior, interóseo y posterior) y tres caras (medial, posterior y lateral). 


jueves, 30 de marzo de 2023

Huesos del Pie



El pie humano es una estructura compleja y sofisticada compuesta por muchos huesos pequeños y delicados, diseñados para soportar el peso del cuerpo y permitir el movimiento y la locomoción. A continuación, se describen detalladamente los huesos del pie:






Hueso calcáneo: El calcáneo es el hueso más grande del pie, y se encuentra en la parte posterior del pie. Es el hueso que soporta la mayor parte del peso del cuerpo al caminar o correr.




Hueso talus: El talus se encuentra justo encima del calcáneo, y es el hueso que se articula con la tibia y el peroné en la parte superior del tobillo.




Hueso navicular: El navicular se encuentra en la parte interna del pie, y es uno de los huesos que forman el arco longitudinal del pie
.



Huesos cuneiformes: El pie tiene tres huesos cuneiformes, denominados cuneiforme medial, cuneiforme intermedio y cuneiforme lateral. Estos huesos se encuentran en la parte delantera del pie, y se articulan con los huesos del metatarso.





Huesos metatarsianos: Los huesos metatarsianos son cinco huesos largos que se encuentran en la parte media del pie, y se conectan con los dedos del pie en su extremo distal.




Huesos del dedo del pie: Los dedos del pie están formados por tres huesos pequeños llamados falanges, excepto el dedo gordo del pie, que solo tiene dos falanges.





Los huesos del pie tienen varias funciones importantes, incluyendo:

Soporte del peso corporal: los huesos del pie están diseñados para soportar el peso del cuerpo al caminar o correr.


Facilitación del movimiento: los huesos del pie trabajan juntos para permitir la flexión, extensión y rotación del pie.


Protección de los tejidos blandos: los huesos del pie protegen los tejidos blandos del pie, como los músculos, los tendones y los ligamentos.


Enfermedades y trastornos relacionados con los huesos del pie

Los huesos del pie pueden verse afectados por una variedad de enfermedades y trastornos, incluyendo fracturas, esguinces, artritis, osteoporosis, deformidades del pie (como el pie plano y el pie cavo) y neuropatía periférica.

En resumen, los huesos del pie son una parte importante y compleja del cuerpo humano, diseñados para soportar el peso del cuerpo y permitir el movimiento y la locomoción. Cualquier lesión o trastorno que afecte a estos huesos puede tener un impacto significativo en la movilidad y la calidad de vida de una persona.

Femur



El fémur es el hueso más largo, grande y fuerte del cuerpo humano.





Está ubicado en la parte superior de la pierna, y se extiende desde la pelvis hasta la rodilla. El fémur es responsable de soportar el peso del cuerpo, proteger los órganos y facilitar el movimiento de la pierna.



Estructura del fémur: 
El fémur se compone de varias partes, entre las que se incluyen la cabeza, el cuello, el cuerpo y los extremos distales. La cabeza del fémur es la parte redondeada que se encuentra en el extremo superior del hueso, y se articula con la pelvis para formar la articulación de la cadera. El cuello es la parte estrecha del hueso que conecta la cabeza con el cuerpo, y es una zona común de fracturas en personas mayores. El cuerpo es la parte larga y recta del hueso que se extiende desde el cuello hasta los extremos distales. Los extremos distales son las partes inferiores del fémur que se articulan con la tibia y la rótula para formar la articulación de la rodilla.






Funciones del fémur: 
El fémur es esencial para la función adecuada del cuerpo humano. 

Sus principales funciones son:
  • Soporte del peso corporal: el fémur es el principal hueso de soporte de la parte superior del cuerpo.
  • Protección de órganos vitales: el fémur protege los órganos de la pelvis y el abdomen.
  • Facilitación del movimiento: el fémur es responsable de la flexión, extensión, abducción, aducción y rotación de la pierna.

Músculos y ligamentos asociados con el fémur:

 El fémur tiene varios músculos y ligamentos que se adhieren a él, lo que le da su fuerza y estabilidad. Estos músculos incluyen el cuádriceps, el bíceps femoral y el músculo glúteo mayor. Los ligamentos asociados con el fémur incluyen el ligamento redondo de la cabeza del fémur, el ligamento iliofemoral, el ligamento pubofemoral y el ligamento isquiofemoral.

Enfermedades y trastornos relacionados con el fémur:

El fémur es un hueso fuerte y resistente, pero también puede verse afectado por lesiones y enfermedades. Las enfermedades y trastornos relacionados con el fémur incluyen fracturas, osteoporosis, artritis, necrosis avascular de la cabeza femoral y cáncer de hueso.



En resumen, el fémur es el hueso más largo, grande y fuerte del cuerpo humano. Es esencial para la función adecuada del cuerpo, y cualquier lesión o trastorno que afecte a este hueso puede tener un impacto significativo en la movilidad y la calidad de vida de una persona.